No reproduzcáis este video como otro cualquiera. Ya os advierto que es la cosa más impresionante que he visto en años; no suelo exagerar.
Prepararos vuestra bebida favorita, bajad las luces, escuchaos algo de música antes (os recomiendo a Saint Saens o a Stravinski para este cometido). Cuando penséis que ha llegado el momento, cerrad la puerta del cuarto y abrid vuestros sentidos.
Me complace presentaros un video que me ha pasado alguien muy cercano suyo. Es todo un privilegio que algo así este al alcance de un click. Y otro el haber sido de los primeros en verlo gracias a una noche solitaria.
Disfrutadlo chicos.
Enlace al vídeo... marchando!














